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Tuesday, April 30, 2013

Ejercicios para la Mente: Ejercicios y Alimentos Para Nuestro Cerebro y Para Mejorar la Memoria

 
Con regularidad mis pacientes me preguntan  que alimentos son buenos para la memoria, porque notan que últimamente no sólo están muy cansados sino que olvidan con facilidad las cosas. ¿Pero son ciertos aquellos alimentos que mejoran la memoria? Pues hay muchos que sirven como materia prima para el mejor funcionamiento, pero nada sirve en realidad si no ponemos a trabajar nuestras “neuronas”

El ácido fólico (conocido como vitamina B9) es altamente eficaz para mejorar la memoria y la capacidad mental de los cerebros en edad avanzada, su ingesta disminuye el riesgo de desarrollar Alzheimer.

Las lentejas ricas en azúcares de asimilación lenta son idóneas para la salud neuronal. Además, son una potente fuente de hierro y facilitan el transporte del oxígeno al cerebro.

Espinacas, eficacia 100 por ciento. Nuestra facultad para memorizar elementos y concentrarnos depende, entre otros factores, de una correcta irrigación sanguínea del cerebro. Las espinacas tienen todo los nutrientes necesarios para contribuir en este proceso.

Nueces, ricas en fósforo. Los griegos la llamaban kara (cabeza) por su parecido con el cerebro. Los romanos la consideraban el alimento de los dioses y la asociaban con la buena memoria. Ricas en fósforo y en ácido alfa linoleico, cuatro nueces diarias cubren las necesidades de Omega3. 

Salmón = Omega 3. Para aprovechar al máximo sus propiedades y su alto contenido en ácidos Omega 3, se recomienda tomar pescados grasos dos veces por semana, para frenar el deterioro cognitivo. ¿Pero con estos alimentos será suficiente?
Alguna vez has estado en la situación de preguntar:

¿Cómo se llama esa película en la que sale esa actriz rubia, de pelo largo, que una vez salio en esa otra película de acción con el actor ese, alto, medio pelado? ¿Sabes de quién hablo no?

Se dice que a partir de los 30 años empezamos por lo general a tener pequeños olvidos:

¿Dónde dejé mis llaves?
¿A qué hora tenia mi cita a las 5 o a las 5 y media?
¿Cómo se llama ese señor, me acuerdo bien de su cara, pero no de su nombre?
¿En qué piso me estacioné? ¿Dónde está mi carro?

Aunque estos pequeños olvidos no afectan nuestra vida, generalmente terminan generándonos ansiedad. Encima de esto tenemos a la abuela que se acuerda con lujo de detalle el día y la hora exacta en que algún acontecimiento familiar ocurrió.

Existen muchos mitos en que las personas equivocadamente relacionamos edad con falta de memoria o con falta de algún nutriente.

Los neurólogos han comprobado que la pérdida de memoria a corto plazo no se debe a la edad o a que las neuronas se mueran y no se regeneren, sino a la reducción del número de conexiones entre sí de las neuronas.

¿Porqué sucede? Pues por la falta de uso; sí, aunque parezca raro, así como un músculo llega a atrofiarse por la falta de movilidad, las células nerviosas van perdiendo conexiones unas con otras y terminas atrofiando esas conexiones y van perdiendo la habilidad de pasar información unas con otras.

Lo que tenemos que hacer es obligar a nuestro cerebro a producir su propio alimento: las neurotrofinas. Estas son moléculas que producen y secretan las células nerviosas y actúan como alimento para mantenerse saludables.

Entre más activas estén las células del cerebro, mas cantidad de neurotrofinas producen y esto genera mas conexiones entre las distintas áreas del cerebro.

¿Qué debemos hacer entonces?


Pues ejercicios con nuestra mente. Como así:

Estirarlas, sorprenderlas.
Sacarlas de la rutina.
Presentarles novedades inesperadas y divertidas a través de las emociones, del olfato, la vista, el tacto, el gusto y  el oído.

¿El resultado? Tenemos un cerebro más flexible, más ágil y su capacidad de memoria aumenta.

Muchas personas razonan de esta manera: pero yo trabajo, estudio, hago ejercicio, y hago muchas cosas a la vez. Mi mente siempre esta activa.

Pues nada de eso es cierto. Lo que hace la mente es trabajar en forma rutinaria, y hasta automáticamente. Te has puesto a pensar:

¿Qué tan diferente es tu rutina en la mañana, tu ruta hacia el trabajo, la hora en que comes, la hora en que regresas, el tiempo que pasas conduciendo tu auto, llegar a casa y ver lo mismo en la televisión?

Pues estas actividades diarias y rutinarias son inconcientes, hacen que el cerebro actúe de manera automática y además requieren un mínimo de energía. Esas experiencias pasan por las mismas vías neuronales, por caminos en tu cerebro ya formadas. Aquí no se producen las neurotrofinas.

¿Qué ejercicios son recomendables para nuestro cerebro y para producir neurotrofinas?

  • Intenta por lo menos, una vez por semana ducharte con los ojos cerrados. Solo con el tacto, localiza el jabón, las llaves del agua, el shampoo, regula la temperatura del agua. Verás como tus manos notaran texturas que nunca habías percibido.
  • Utiliza la mano que no dominas de vez en cuando (si eres diestro usa la izquierda). Come, escribe, lávate los dientes, abre ese cajón con la mano que mas te cuesta usar.
  • Lee en voz alta. Se activan distintos circuitos que los que usas para leer en silencio.
  • Cambia la ruta por donde vas a trabajar, o para regresar a tu casa.
  • Modifica tu rutina. Haz cosas diferentes, sal, conoce y conversa con personas de diferentes edades, trabajos e ideologías. Experimenta lo inesperado. Usa las escaleras en lugar del ascensor. Sal al campo, camina huele el aire puro
  • Mejora la ubicación de algunas cosas. Al saber donde está todo, el cerebro hace un mapa de todo. Cambia por ejemplo el bote de basura y te darás cuenta que instintivamente botas el papel en el mismo sitio.
  • Aprende una habilidad, cualquier cosa, lo que sea, como tomar fotos, cocina, yoga, un nuevo idioma, armar rompecabezas, armar coches de juguete; haz un experimento al taparte un ojo, esto hace que el cerebro pierda percepción en la profundidad, el cerebro tendrá que usar otras vías de conexión.
  • Identifica objetos como monedas, botones, y cualquier objeto similar, hará que distingas uno de otro, asimismo el poner diferentes monedas de distinta denominación,  agudiza la percepción  y la memoria.

Sunday, September 16, 2012

Siete cosas que no sabías sobre los efectos de la música


1. Mejora el vocabulario. De acuerdo con una reciente revisión publicada en la revista Nature Reviews Neuroscience por Nina Kraus, de la Universidad Northwester (EE UU), durante el entrenamiento musical para tocar un instrumento se establecen conexiones neuronales que mejoran también otros aspectos de la comunicación humana. De ahí que los niños con formación musical tengan un mejor vocabulario y capacidad de lectura. También explica por qué los músicos son capaces de escuchar mejor una conversación cuando hay ruido de fondo que el común de los mortales.

2. ¿Música de fondo? Tanto si reproducimos una canción de Lady Gaga como si optamos por un disco de música clásica, escuchar música mientras desarrollamos una tarea cognitiva -como estudiar o redactar un informe- reduce el rendimiento, según un artículo publicado hace poco en Applied Cognitive Psychology. Lo mejor en estos casos, dicen sus autores, es el silencio.

3. Ritmo para hacer deporte. Científicos de la Universidad de Brunel demostraron en 2008 que escuchar cierto tipo de música, fundamentalmente de los géneros rock y pop, podemos aumentar nuestra resistencia al ejercicio físico intenso hasta un 15%. El estudio fue publicado en la revista Journal of Sport & Exercise Psychology.

4. La música, por la izquierda. Según un estudio realizado hace unos años en las universidades de California y Arizona (EE UU) y publicado en Science, el oído derecho recoge mejor los sonidos del habla, mientras que el izquierdo, responde mejor a la música. "Incluso al nacer, el oído está estructurado para distinguir entre los diferentes tipos de sonidos y enviarlo al lugar correcto en el cerebro", concluía una de las autoras del estudio, Barbara Cone-Wesson.

5. Música y alcohol. La música alta en los bares incita a beber más alcohol en menos tiempo, según una investigación francesa difundida en 2008 por la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research. Además, cuanto más alto es el volumen de la música más rápido se consume la bebida.

6. Buena para la circulación. Científicos del Centro Médico de la Universidad de Maryland han demostrado que escuchar música puede beneficiar al sistema cardiovascular tanto como hacer ejercicio o tomar ciertos medicamentos. Concretamente, analizando la respuesta de los vasos sanguíneos con ultrasonidos mientras escuchamos música, Michael Miller y sus colegas comprobaron que el diámetro de los vasos, medido en la parte alta del brazo, aumenta un 26% con nuestra música favorita. En contraste, la música que calificamos como estresante hace que los vasos se contraigan un 6%. Los experimentos mostraron también que escuchando canciones que invitan a reír los vasos sanguíneos se dilatan un 19%, mientras que la música relajante produce una expansión del 11%.

7. Con los ojos cerrados. Estudiando los cerebros de 15 sujetos con ayuda de resonancia magnética funcional, Yulia Lerner, de la Universidad de Tel Aviv, demostró el año pasado que cerrar los ojos aumenta el efecto emocional que nos produce la músca. Concretamente la doctora Lerner utilizó música de miedo del estilo de la empleada por Alfred Hitchcock en sus películas.Y comprobó así que la actividad de la amígdala, una zona del cerebro vinculada a la sensación de miedo, aumentaba mucho más con los ojos cerrados que si se mantenían abiertos. 

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