Thursday, May 31, 2012

Autoestima y rendimiento escolar (laguia2000)


El rendimiento escolar depende mucho de la motivación intrínseca, pues si alguien no siente la necesidad de aprender o cree no poder hacerlo, difícilmente tendrá un buen rendimiento académico. Aquel educando con una historia de fracaso escolar tiende a tener la autoestima baja en cuanto a sus capacidades para el aprendizaje escolar, concibiendo la idea de que aunque se esfuerce será en vano.

Es labor docente tratar de estimular y reforzar la convicción de que con dedicación y empeño se logra superar las dificultades, y que cada uno puede acrecentar sus conocimientos sin tomar como parámetro lo que ya conocen sus compañeros. Si está atrasado en sus conocimientos previos, paulatinamente deberá “ponerse al día” y luego podrá nivelarse en el curso que le corresponde. Puede suceder que sea un alumno repitente y que se sienta más grande que sus compañeros, y por lo tanto atrasado. También se debe trabajar en eso, pues perder algún año en el colegio, no significa que la situación no pueda revertirse y tener un futuro exitoso, ya que es muy largo el tiempo dedicado a la preparación intelectual, y muchos los años en que un pasado de fracasos, pueda trocarse en un presente y un futuro venturosos.

Se debe comenzar por asignarle al alumno tareas simples, que fomenten su confianza en que puede lograrlo, para ir poco a poco acrecentando el nivel de complejidad. No se debe desvalorizar su trabajo, aún cuando no sea el esperado, sino tratar de destacar los aspectos positivos, y estimular para que lo mejore, sin usar términos despectivos. Debe evitarse encasillar a un alumno como mal estudiante, pues él lo percibirá, y entenderá que haga lo que haga, no podrá salir de esa categoría.

Tampoco es bueno reforzar tanto la autoestima del buen alumno, al punto de hacerlo creer que es infalible. Esto le provocará un stress que le impedirá disfrutar de sus logros, o que le provocará deprimirse ante algún fracaso actual o futuro, cuando curse estudios superiores. Expresiones tales como “no lo esperaba de vos” o “parece mentira, tan buen alumno, y solo respondiste esto” pueden crear una baja abrupta en la autoestima que le quite su motivación intrínseca, o desemboque en no permitirse tiempo para el goce o el placer, para responder a las expectativas de los adultos, y pasarse todo el día estudiando, como si fuera un castigo o un deber tan imperioso que no le permita distracciones.

Comida rápida: consejos para no sumar muchas calorías (vidaysalud.com)


Cada vez más personas quieren cambiar su forma de alimentarse con el fin de perder peso y estar más sanas. Sin embargo, la comida rápida aparece en nuestra vida, muchas veces, como la única alternativa que hay, ya sea debido al tiempo o por el lugar en el que estamos a la hora de comer. Si tienes que ir a un restaurante de comida rápida, no necesariamente tienes que comer mal. Aquí te cuento qué puedes hacer para evitar que una comida rápida sea una explosión de calorías que saboteen tu plan de comer de forma saludable.
 
Si te prometiste comer bien y abandonar las frituras y las comidas rápidas, haz dado un gran paso para bajar de peso y estar saludable. Sin embargo, en ocasiones, nuestros esfuerzos por comer siempre de forma balanceada y sana se ven comprometidos si estamos en algún lugar en donde la única opción es la comida rápida. Tal vez estés en un centro comercial o de viaje con tu familia y no encuentras nada más que cadenas de comida rápida cuando es hora de comer.

Pero encontrarte en un restaurante de comida rápida no significa que no tienes opciones y que tienes que consumir muchas calorías. Afortunadamente, existen formas de comer ahí sin excederte. Toma nota de estos consejos que de seguro no sabotearán tu dieta:
  • Algunos restaurantes de comida rápida publican el contenido nutricional de sus alimentos en su sitio de Internet (sitio Web) o en el mismo restaurante. Así que allí podrás ver cuántas calorías tiene cada platillo y podrás elegir la mejor opción
  • Es común que los restaurantes de comida rápida ahora ofrezcan un menú con menos calorías.
  • Si no encuentras estas opciones, entonces opta por las porciones pequeñas. Pedir un sándwich (emparedado) pequeño es mejor que una hamburguesa de tres pisos que puede tener hasta 1,000 calorías. Incluso las opciones del menú infantil son ideales para no excederte en calorías.
  • Si te ofrecen agrandar las papas o los anillos de cebolla, no aceptes aunque la tentación sea grande. Mejor aún: elige un plato para acompañar que sea saludable como por ejemplo, una ensalada pequeña, papas al horno, trocitos de manzana, o de maíz.
  • Aprende qué significan palabras como “crujiente” y “cremoso”. Estas se refieren a métodos de preparación que involucran mucha mantequilla, queso y crema. Las palabras que debes elegir son “al horno”, “hervido” y “a la parrilla”.
  • Elige siempre una ensalada para acompañar o simplemente, para que sea tu plato fuerte. Puedes agregarle pollo a la parrilla o camarones. Recuerda pedir el aderezo en un recipiente aparte y no agregar queso ni pedacitos de tocino  pues suman calorías que quieres evitar.
  • Comparte: aprovecha los tamaños agrandados de las comidas para compartirla con alguien.
  • Pregunta si hay una porción más pequeña de lo que ordenaste o simplemente guarda la mitad para el día siguiente.
  • Ten cuidado con las bebidas: las sodas grandes contienen un promedio de 300 calorías. Así que mejor refréscate con agua mineral o con gas, té que no contenga azúcar o soda (refresco) de dieta. Las malteadas ni las contemples: una de tamaño grande puede llegar a tener 800 calorías.
  • Pide siempre opciones más saludables: mayonesa baja en grasa, pan integral o queso bajo en grasa.
Con estos consejos y teniendo siempre en cuenta el tamaño de las porciones, puedes salir de un restaurante de comida rápida sin sentirte culpable. La clave es saber elegir y buscar otras opciones más sanas para tu menú.
Así que no hay excusa: incluso en los lugares de comida rápida puedes ganarle la batalla a las calorías.

Compañeros de estudios (laguia2000)


Estudiar solo, o hacerlo con otro u otros compañeros, suele ser una disyuntiva que enfrentan los estudiantes, especialmente en el nivel universitario, donde se demandan muchas horas dedicadas a la tarea de aprender, lo que resulta muchas veces tedioso.

Estudiar con o sin compañero va a depender en mucho de las características del estudiante. Si éste tiene gran motivación intrínseca, es auto suficiente, metódico y poco tolerante con los demás, es mejor que estudie solo, ya que si bien hacerlo con otro tiene múltiples ventajas, como aunar esfuerzos, motivarse y hacer más amena la lectura, poder realizar debates, cotejar apuntes de clase, expresar dudas y evacuarlas entre todos, estimulando la cooperación; también tiene ciertos inconvenientes: coordinar horarios, consensuar métodos de aprendizaje, entender los problemas ajenos que pueden impedir algunas veces reunirse, retrasarse cuando uno de los integrantes del grupo de estudio no entienda un tema, distraerse hablando de otros temas, etcétera.

Algunos prefieren reunirse para repasar, y esto también es muy provechoso, pues entre compañeros pueden evaluarse, comentar temas con el fin de comprenderlos mejor, y analizar, además de la propia, la interpretación del otro. Antes de reunirse con otros es conveniente tener leído el material, y si es posible, tener subrayadas las ideas principales, y expresadas en un cuadro sinóptico.

Puede además suceder que no seamos compatibles con algún compañero o grupo de estudios, pero con otro sí. Es bueno aprender a formar grupos de estudios pues en general, un vez recibidos, la práctica profesional requerirá saber colaborar y trabajar en equipo.

En definitiva, es cuestión de experimentar el estudio individual y con compañero/s para luego tomar la decisión, siendo lo idea combinarse.

Trabajar y estudiar (laguia2000)


Trabajar y estudiar son dos actividades que pueden compatibilizarse si se logra un buen planeamiento del tiempo, y siempre que una y otra actividad no requiera de dedicación exclusiva. Con un trabajo de ocho horas diarias o un colegio con doble escolaridad o una carrera universitaria de régimen de cursadas intensivo, esta intención difícilmente podrá cumplirse o concluirá por agotar a quien lo haga, con consecuencias en su salud física y mental.

En la escolaridad primaria (especialmente) y en la universitaria es deseable que el alumno se dedique solo a estudiar, salvo que se trate de pequeños trabajos en empresas familiares o de conocidos; o cuando se necesite imperiosamente la colaboración económica del menor para ayudar a sostener la economía familiar. Sin embargo, en este último caso, es preferible tratar de obtener alguna beca que permita solo estudiar, ya que en muchos casos, la necesidad de trabajar es una de las causas del ausentismo o peor aún, de la deserción escolar.

En niveles superiores, el trabajo que acompaña a los estudios, es, en muchos casos, muy útil, siempre que se relacione con lo que se está estudiando, y quede tiempo para esto último. Para un estudiante de Derecho, es interesante realizar prácticas en un estudio jurídico, como para un estudiante de Economía hacerlo en un estudio contable, o para un alumno de Medicina concurrir a efectuar prácticas a un hospital, entre otros casos. Si bien es probable, que la carrera demore más tiempo del que determina el plan de estudios, se estará estudiando de modo más significativo, en contacto con la futura práctica profesional que ayudará a evaluar si se trata de verdadera vocación; además lógicamente de permitir mayor independencia económica.

Pareja: 11 consejos para que ellos tengan una mejor vida sexual en 2011


El 2010 ya se acaba y nadie sabe con certeza lo que los próximos meses traerán. Sin embargo, algo está claro: todos esperan disfrutar al máximo de su vida sexual, sobre todo los hombres para quienes la ansiedad y el estrés son unos verdaderos asesinos de la libido.

Con ese objetivo en mente, Ian Kerner, consejero sexual, autor de numerosas publicaciones y colaborador de "The New York Times", entrega en foxnews.com 11 recomendaciones para poner en práctica lo antes posible. Si quiere seguirlas, aquí están:

1.- Sexo por lo menos una vez a la semana: "Suena obvio, y es más fácil decirlo que hacerlo", afirma Kerner y recurre a las estadísticas: más de 40 millones de estadounidenses están atrapados en matrimonios sin sexo. Pero sí hay una salida. "El sexo es como el ejercicio. Cuando dejamos de hacerlo, es fácil quedar atrapados en una depresión, pero una vez que regresamos a las pistas, recordamos cuánto lo extrañamos. Mi sugerencia: pruébalo, te gustará. Es fácil olvidar cuán divertido puede ser el sexo y sólo teniéndolo una vez a la semana, volverás a tu ritmo regular", asegura el consejero sexual.

2.- Colabora en las tareas de la casa: Según diversos estudios, las esposas son más felices cuando sus maridos ayudan en el hogar, mientras que ellos ven los beneficios de esto en la cama. Ian Kerner alienta a los hombres a poner en práctica esta sugerencia y así tener más poder.

3.- Abrazos de 20 segundos: El consejero sexual plantea que sólo basta ese tiempo para que la hormona oxitocina recorra el cuerpo de la mujer y facilite el sentido de la conexión. Los hombres, en tanto, necesitan tres veces más para alcanzar niveles similares. Por esta razón, Kerner recomienda a los hombres abrazar a sus parejas durante un minuto todos los días.

4.- Tiempo fuera al porno: Ian Kerner afirma que una delgada línea separa el placer del problema, especialmente con lo fácil que es hoy acceder a la pornografía a través de Internet. Algunos expertos -dice el consejero- estiman que los hombres se están masturbando entre un 50 y un 500% más de lo normal. "Si se masturba con frecuencia terminará teniendo menos sexo, dejando de lado el romance, el jugueteo y la conexión con su pareja", advierte.

5.- Con el optimismo por delante: Los estudios muestran -dice el consejero- que la diferencia entre las relaciones exitosas y las que no lo son, es que las primeras tienen una mayor proporción de interacciones positivas que negativas. "Se cree que la proporción debería ser de 5 a 1 -cinco interacciones positivas por una negativa-. Obviamente no podemos ir por ahí contando nuestras interacciones, pero podemos intuir si estamos más inclinados hacia un lado u otro", sostiene Kerner. Su consejo: "Para tener una buena vida sexual, tiene que tener el tipo de relación que la apoya, así que trabaje en lo que está ocurriendo fuera del dormitorio".

6.- Destine al menos 21 minutos al jugueteo: Es un hecho que los hombres alcanzan el orgasmo más fácilmente que las mujeres. Sin embargo, estudios han concluido que de las mujeres cuyas parejas han dedicado 21 minutos o más al jugueteo previo al acto sexual propiamente tal, sólo el 7,7% no ha logrado llegar al clímax. "Es un cambio de proporciones enormes (...) todo por un asunto de minutos", enfatiza el consejero.

7.- Mantener la frescura: Después de haber tenido sexo con la misma persona al menos 1.000 veces, es fácil caer en la rutina. Cuando esto ocurre, Kerner sugiere introducir nuevas rutas y caminos al placer.

8.- Permanecer sano: La salud sexual de una persona está íntimamente conectada con su salud general. Dietas, estrés, nutrición, ejercicios y medicación, todos juegan un papel importante en el deseo sexual. "Si usted o su pareja no se están preocupando por su salud, su vida sexual rápidamente se irá por el desagüe. Aliméntese por su corazón y por su libido. No coma sólo para vivir, coma para amar", es el consejo de Kerner.

9.- Compartir una fantasía o dos: Al contrario de lo que planteaba Sigmund Freud, estudios muestran que las personas que fantasean son sexualmente más satisfechas, sexualmente más sensibles y más aventureras en el ámbito del sexo. "No está mal", sostiene el consejero.

10.- Las mujeres primero: Cuando se trata de satisfacer a una mujer, una caballerosidad un poco anticuada no está demás. "Si piensa que la importancia de esa cortesía está sobreexagerada, ponga atención a Lorena Bobbit quien, cuando fue interrogada por la policía sobre la razón por la cual le cortó el pene a su marido, ella respondió: 'Él siempre tiene orgasmos y no me espera para tener un orgasmo. Es egoísta'", recuerda Ian Kerner. Así, recomienda a los hombres tomar el camino de un verdadero caballero y posponer su placer.

11.- Desconectarse: "¿Cuál es el objetivo de seguir todas estas recomendaciones si no se hace el tiempo para tener sexo?", se pregunta Kerner. La vida profesional y los hijos llenan días y noches, a lo que se suma el hecho de que últimamente las parejas prefieren prestar más atención a sus respectivos computadores portátiles. "Así, en 2011 apague la tecnología, sintonícese... y, con suerte, conéctese", concluye el consejero sexual.
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