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Sunday, April 12, 2015

Voluntad (Vocabulario)

Voluntad

  1. f. Facultad de hacer o no hacer una cosa.
  2. Ejercicio de dicha facultad.
  3. Libre albedrío o determinación:
    lo hizo por voluntad propia.
  4. Intención o deseo de hacer una cosa:
    si os he molestado, ha sido contra mi voluntad.
  5. Esfuerzo, coraje:
    deberá esforzarse, pero voluntad no le falta.
  6. Amor, cariño:
    se ganó la voluntad de todos.
  7. buena o mala voluntad Buen o mal propósito o disposición:
    tiene buena voluntad, pero nos ayuda muy poco.
  8. voluntad de hierro La muy enérgica e inflexible:
    consiguió terminar el trabajo en la fecha gracias a su voluntad de hierro.

Voluntad

  • intención, deseo, gana, anhelo, ansia, gusto, afán, interés
  • tenacidad, perseverancia, empeño, obstinación, tesón, constancia
  • consentimiento, aquiescencia, permiso, conformidad
  • testamento, mandato, orden, decisión, disposición
 

Thursday, April 2, 2015

Propósito (Vocabulario)

Propósito

  1. m. Intención o voluntad de hacer algo:
    este año ha hecho el firme propósito de aprobar.
  2. Objetivo,fin o aspiración que se desea lograr:
    su propósito es vencer.
  3. a propósito loc. adv. Adrede,con intención:
    no se te ha caído,lo has tirado a propósito.
  4. loc. adv. Expresión que introduce algo que tiene relación con lo que se estaba diciendo:
    a propósito,¿cuándo te examinas?

Propósito

  • deseo, voluntad, determinación, intención, proyecto, objetivo, finalidad, aspiración, empeño, interés, ánimo, idea, plan
    • Antónimos: irreflexión, realización
 

Wednesday, August 15, 2012

Flojear o descansar, ¿cuál es la mejor opción para recuperar la energía? (emol.com)

Los días grises son propicios para no querer hacer nada. Pero una cosa es el descanso y otra muy distinta la flojera, con la cual se pierde la voluntad.

Quedarse en cama, dormir hasta tarde y no querer hacer nada, son los deseos que nos embargan en la semana, cuando la rutina y el trabajo agotan nuestra energía.

La añoranza por un momento de calma sin obligaciones se vuelve una súplica. Entonces, apenas se lograr tener un momento en calma, el cuerpo se desploma, literalmente hablando. Esto si se tiene suerte, porque hay quienes ni siquiera lo logran y su "descanso" proviene sólo de las horas de sueño que puedan alcanzar.

Sin embargo, cuando la oportunidad de un tiempo libre se vuelve un comportamiento ilícito y se dejan de lado las obligaciones por esa necesidad imperante que doblega la voluntad, se les llama flojera.

¡Uf!, sí. La pereza está en la lista de los pecados capitales o los males del mundo. Así de grave. ¿Por qué tanto?

Tal vez sea porque la flojera no es una pausa en el camino, ni un estado tan agradable como se suele describir en el lenguaje coloquial. Carolina Diomedi, médico de familia (dradiomedi@gmail.com) lo explica.

"Entras a un estado de inercia, donde te paralizas, congelas y comienzas a generar pensamientos derrotistas y no te mueves, es decir, pierdes la voluntad de hacer lo mejor para ti", señala.

Agrega que la flojera tiene que ver con sentir una cierta incapacidad por mantener el control de la vida, donde la rutina diaria termina por invadir y coartar la energía básica que se tiene para funcionar.

"Hay un desgaste físico acumulado que provoca esa inmovilidad, porque como no hay control, los tiempos de recuperación son insuficientes para descansar", sostiene.

Es decir, se gasta más energía de la que está disponible y el cuerpo termina pasando la cuenta: la persona se estresa, cansa y está expuesta a hundirse en la pereza, donde no respondería a nada ni nadie. Mal.

Otra postura

Para el psicólogo Raúl Carvajal de Clínica Santa María, la flojera es un concepto que tiene mala barra porque no se profundiza en las causas de su aparición.

"Creo que está relacionada con un profundo temor por quedar expuesto a lo que no quiero hacer, a sobreexigencias que no tienen sentido para mí en ese momento y que reacciono frente a ese deber ser", asegura.

Por tanto, la flojera según el psicólogo, sería una vía de escape válida para zafarse del juicio social.

"Hay mucha gente que deja de hacer cosas por el temor de quedar expuesto al fracaso y al sentirse incapaz, prefiere pasar por flojo que por incompetente", afirma.

Pero indica que en esa parálisis, emerge la culpa por no hacer lo que se debería hacer. "Se pasa pésimo porque no estás cumpliendo con lo que se espera de uno y eso molesta. Y ni hablar de cómo entras en conflicto con tu voluntad", sostiene.
Días de invierno

Esta época del año tampoco ayuda cuando la flojera se apodera de los estados de ánimo. Y cómo no, sí el invierno es una época donde el ritmo biológico se altera, ralentizándose. "Hay una necesidad de irse para adentro, bajar el ritmo y crear espacios más lentos, tranquilos", comparte Raúl Carvajal.

Por lo que, querer tiempo para descansar y no hacer nada se vuelve natural, comprensible. Pero, ¿qué se puede hacer para no caer en la flojera ni dañar a los demás con mis inacciones?

De acuerdo a los especialistas, lo que salva la situación es permitirse el espacio para descansar. Hablan de unos minutos al día, un día, el fin de semana.

"La idea e regalarse el tiempo para conscientemente romper con mis contradicciones, dejar de pelear con la flojera y dar el valor al descanso que se merece y te lo permites", señala el psicólogo.

Habla que es sano asumir que hay momentos en que no se puede hacer nada y comenta que el doctor Ernest Lawrence Rossi, médico y psicoterapeuta ericksoniano, aconseja que las personas cada 90 minutos de trabajo, deberían hacer una pausa de 5 minutos y no hacer nada.

"Es que está comprobado que después de una hora y media empezamos a bostezar o nos da hambre, se pierde la concentración y para retenerla se gasta más energía, por eso se recomienda parar y luego seguir", explica.

Advierte que no es una siesta, sino que permitir que la mente y cuerpo se borren, descansen.

Aprender a descansar

En ese sentido, la doctora Diomedi de orientación antroposófica, recomienda no olvidar que el descanso diario debe ser reparador, acorde a las necesidades y proporcional al esfuerzo que se hace.

Agrega que lo importante es conectarse con el cuerpo físico y no solo usar las horas del sueño para recuperarse. Es necesario ir más allá.

"Es bueno complementar con una alimentación que mejore mi vitalidad, por ejemplo, incluyendo verduras verdes, frutas, agua y dejar de lado los hidratos de carbono procesados, el azúcar, las bebidas alcohólicas, que lo único que hacen es intoxicar el cuerpo y al hígado", afirma.

Invita también a comer poco si se va a tomar una siesta para que el cuerpo se regenere y desintoxique con mayor facilidad. Pero ojo, no pasarse en las horas de sueño.

"Respira profundo y detente, regálate unos minutos diarios para llevar la atención al sentir el cuerpo sin distracciones de TV, computador o teléfonos. Y si es posible, date un baño de tina antes de dormir", incita.

Otra opción para no caer en la flojera en estos días grises, es optar por el ocio y verlo como un espacio para la creatividad y recuperación de la chispa que nos da vida. Tomar ese tiempo como el "vacío fértil", donde pueden surgir muchas cosas buenas.

Tal vez lo más importante sea el consejo de ambos de evitar caer en los sobreesfuerzos que tiran para abajo, porque se practica el autocuidado, hay ánimo y energía para desplegar en las labores diarias, donde nada se hace cuesta arriba. Al contrario, la adversidad se mira con otros ojos.

Principios que se deben transmitir a los Hijos


Educar a un niño no es una tarea fácil, más bien todo lo contrario. Aquí encontrará una guía con algunas pautas básicas para comenzar esta difícil y desafiante experiencia con éxito. A veces, para los adultos es difícil distinguir lo que está bien de lo que está mal, imagínese entonces lo que les costará a los niños hacer esta diferenciación. Todos los padres se preocupan por la salud, educación y el bienestar de sus hijos, pero y los valores éticos dónde entran? ¿Cuáles son los más importantes y cómo inculcarlos?

1. TOLERANCIA

Comprender la posición de los otros y considerar las afinidades y las diferencias es primordial para ser tolerante. Al primer signo de intolerancia, recuérdele que la base de la convivencia es la aceptación y que lo diferente no es malo, sino simplemente distinto. Enséñeles que todo el mundo tiene derechos que deben ser respetados: Así defenderán sus propios derechos y comprenderán los de los demás.

2. SOLIDARIDAD

Hay que enseñarles a ponerse en el lugar de la otra persona y que entiendan que las necesidades de los demás deben atenderse como las propias. Asignar a sus hijos tareas como poner la ropa sucia en el cesto destinado a ella, hacer la camas o colgar la toalla después de bañarse les hará entender el valor de lo que significa ayudar en la casa. Es bueno elogiar su comportamiento, especialmente, cuando lo hacen sin esperar nada a cambio.

3. JUSTICIA
 
Los niños deben saber que las necesidades o deseos de los demás serán tenidos en cuenta, al mismo tiempo que los suyos. Hay que ayudarlos a superar su tendencia al egoísmo e interesarse sólo por sus necesidades.

4.  VALOR
 
Cuando la persona admite sus errores, demuestra que tiene coraje. También se requiere valor para soportar las bromas y disgustos que nos causan los demás. Los padres deben dar ejemplos cuando se enfrentan a situaciones que le producen temor, para que los niños puedan ver como manejar su propio miedos. Ayúdelos a combatir sus temores, animándoles a creer que puedan controlar la situación y enseñándoles la valentía a través de la resolución de problemas.

5.  VOLUNTAD
 
Es necesario que generen energía interior para afrontar las dificultades, retos y esfuerzos de la vida. En el día a día de la convivencia familiar, y mediante pequeños esfuerzos, los padres pueden hacer de sus hijos personas acostumbradas a afrontar y superar las dificultades que exigen empeño y esfuerzo.

6. RESPETO
 
Hay que tratar a los hijos con respeto. Cuando los regañamos, debemos hacerlo de buenas manera, sin insultarlos, ya que es mejor ejemplo es escuchar a los demás. Respetar su intimidad y sus pertenencias, con actos como llamar a la puerta antes de entrar en su cuarto o pedirle los lápices de colores antes de usarlos, demuestra que valoramos sus pertenencias y su espacio.

7. LEALTAD
 
Una persona leal cumple las promesas y se sacrifica por los demás. Para que lo cumplan es importante darles el ejemplo fomentando el compromiso familiar.

8. PACIENCIA
 
Es esencial que comprendan que no siempre pueden obtener lo que desean y que no, necesariamente, tienen derecho a todo lo que le piden. Es importante hacer que sus hijos trabajen para obtener lo que quieren, así aprenden a posponer la satisfacción de sus deseos y saben que lo que desean sólo se logra con esfuerzo y paciencia.

9.  RESPONSABILIDAD
 
Una actuación responsable implica una aceptación personal y libre de la tarea y una motivación interna para llevarla a cabo. Hay que encomendar tareas para los niños, según su edad; cada vez será mayor el número de situaciones de las que puedan hacerse cargo y su sentido de la responsabilidad se irá perfeccionando.

10. AUTODISCIPLINA
 
Ser capaces de decidir cuáles son los límites de nuestros comportamiento y respetar los límites de los demás. Para lograrlo se deben establecer reglas. A partir de los 8 años se comprende mejor la conveniencia de sacrificar los gustos personales en interes del grupo. El respeto a las reglas favorece el sentido de la justicia, de la lealtad, del orden, del derecho y del deber.

Saturday, April 7, 2012

LLAME A LA CENTRAL ELÉCTRICA DE SUS EMOCIONES


El sexo, por sí solo, es un poderoso estímulo para la acción, pero sus fuerzas son como las de un ciclón, y a menudo resultan incontrolables. Cuando la emoción del amor empieza a mezclarse con la emoción del sexo, el resultado es la calma de propósito, la adopción de la postura, la exactitud del juicio, y el equilibrio. ¿Qué persona que haya alcanzado la edad de cuarenta años es tan desafortunada como para no poder analizar estas afirmaciones y corroborarlas con su propia experiencia? Cuando se ve impulsado por su deseo de agradar a una mujer, basándose únicamente en la emoción del sexo, un hombre puede ser capaz, y por lo general lo es, de alcanzar un gran logro; pero es muy posible que sus acciones sean desorganizadas, estén distorsionadas y resulten destructivas. Cuando se ve impulsado por su deseo de agradar a una mujer, basándose únicamente en la motivación del sexo, un hombre es capaz de robar, engañar, e incluso de asesinar. Pero cuando la emoción del amor se mezcla con la del sexo, ese mismo hombre guiará sus acciones con mayor cordura, equilibrio y razonamiento.

El amor, el romanticismo y el sexo son emociones capaces de impulsar a los hombres a alcanzar alturas de superlogros. El amor es la emoción que sirve como una válvula de seguridad, que asegura equilibrio, porte y esfuerzo constructivo. Cuando estas tres emociones se combinan, son capaces, por sí solas, de elevarlo a uno a la altura de un genio.
Las emociones son estados de la mente. La naturaleza ha proporcionado al hombre una «química de la mente» que opera de una manera similar a los principios de la química de la materia. Es un hecho bien conocido que, con la ayuda de la química de la materia, un químico puede crear un veneno mortal mezclando ciertos elementos, ninguno de los cuales es nocivo si se toma por sí solo en las proporciones correctas. Del mismo modo, las emociones se pueden combinar de tal forma que produzcan un veneno mortal. Cuando las emociones del sexo y los celos se mezclan, una persona puede convertirse en una bestia demente.
La presencia de una emoción destructiva, o de varias, en la mente humana, a través de la química de la mente, constituye un veneno capaz de destruir el sentido de justicia y equidad de la persona.
El camino que conduce al genio lo emprenden el desarrollo, el control y el uso del sexo, el amor y el romanticismo. En resumen, el proceso se desarrolla como sigue:
Estimula la presencia de estas emociones como los pensamientos dominantes en la mente de uno, y desanima la presencia de todas las emociones destructivas. La mente es una criatura de hábito. Se esfuerza por alcanzar los pensamientos dominantes de los que se alimenta. Gracias a la facultad de la fuerza de voluntad, es posible desanimar la presencia de cualquier emoción, y estimular la presencia de otra. No es difícil alcanzar el control de la mente a través del poder de la voluntad. El control es la consecuencia de la perseverancia y del hábito. El secreto del control radica en la comprensión del proceso de la transmutación.
Cuando cualquier emoción negativa se presenta en la mente de uno, puede ser transmutada en otra positiva o constructiva mediante el simple procedimiento de cambiar los pensamientos que se tienen.
¡El. único camino que conduce al genio es el esfuerzo voluntario y consciente! Un hombre sólo podrá alcanzar grandes alturas de logros financieros o empresariales gracias a la fuerza impulsora de la energía sexual, pero la historia está llena de pruebas de que uno puede llevar consigo, como así suele suceder, ciertos rasgos de carácter que lo privan de su habilidad para conservar o disfrutar de su fortuna. Vale la pena analizar, pensar y meditar en ello porque aquí se afirma una verdad cuyo conocimiento puede resultar muy útil, tanto a las mujeres como a los hombres. La ignorancia de este hecho ha costado a muchos miles de personas la pérdida de su privilegio de la felicidad, aun a pesar de que posean riquezas.
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