Sunday, October 6, 2013

Las 13 dimensiones de la Disociación

Sinopsis: Durante el año 2,006, Paul Dell un investigador en diferentes trastornos afirmo que el trastorno de identidad disociativo (TID), que fue publicado en el DSM-IV-R aún queda deficiente ya que los criterios no cumplen con las características que manifiestan este trastorno.

En el DMS-IV-R se describe a este trastorno como un fenómeno de personalidades alterantes. Sin embargo Dell menciona que este trastorno cumple con un modelo subjetivo-fenomenológico por lo tanto es más complejo que los criterios que menciona el DSM-IV-R.
Una de las características principales de este trastorno es que logra hacer infracciones disociativas de manera recurrente en todo su aspecto y funcionamiento de la persona de quien lo sufre.
 
Desarrollo:
Síntomas Disociativos para conocer el TID
Según Dell, las características principales del trastorno de identidad disociativo son las siguientes:

1. Amnesia 
2. Conversión 
3. Voces 
4. Despersonalización 
5. Estados de trance 
6. Alteración de yo 
7. Desrealización 
8. Confusión de identidad 
9. Flashbacks 
10. Alucinaciones auditivas 
11. Alucinaciones visuales 
12. Sentimientos impuestos 
13. Robo de pensamientos 

Existen algunas manifestaciones parecidas al de los psicóticos tales como alucinaciones auditivas y visuales (1998, 2006). También se incluyen sentimientos “impuestos” “voces que discuten o comentan cualquier acción” robo e inserción de pensamientos, que suelen ser síntomas frecuentes de psicosis paranoide y es aquí en donde se dificulta el diagnostico.

El TID según el DSM-VI 

1) F44.0 Amnesia disociativa [300.12] (antes amnesia psicógena)
2) F44.1 Fuga disociativa [300.13] (antes fuga psicógena)
3) F44.81 Trastorno de identidad disociativo [300.14] (antes personalidad múltiple)
4) F48.1 Trastorno de despersonalización [300.6]
5) F44.9 Trastorno disociativo no especificado [300.15]

Estos son las 5 gamas del trastorno disociativo según el DSM-IV que se dividen en 15 criterios diagnósticos. Ahora bien, Dell describe 13 síntomas de manera general del TID sin hacer algún cambio al nombre como el DSM-IV-R. Es importante mencionar que la sintomatología encontrada por Dell es una gama extensa de conductas y sensaciones y abarca todos los fenómenos disociativos.

En el TID los pacientes suelen describir que escuchan voces o pensamientos como si fuesen ellos las que Dell denomina “intrusiones disociativas”.

Las 13 dimensiones del TID: 

Disociación 1) Amnesia: se le denomina así a los fenómenos disociativos, completamente separados del conocimiento consciente.
2) Conversión: Se refiere a los síntomas que afectan al comportamiento y que se asemejan a una enfermedad neurológica pero que no proceden de ninguna enfermedad física conocida ni se pueden explicar por ella. . El psicoanálisis define el trastorno de conversión, o histeria de conversión, como una "Forma de histeria que se caracteriza por el predominio de los síntomas de conversión".
3) Voces: escuchar voces es uno de los síntomas disociativos más difíciles ya que suelen confundirse con la esquizofrenia.
4) Despersonalización: es una alteración de la percepción o la experiencia de uno mismo de tal manera que uno se siente "separado" de los procesos mentales o cuerpo, como si uno fuese un observador externo a los mismos.
5) Estados de trance: Las experiencias conocidas como «caer en trance» o «entrar en trance», se refieren a un mecanismo psicológico en el que la persona se abandona a ciertas condiciones externas o internas y experimenta un estado de conciencia diferente.
6) Alteración de yo: El yo está alterado directamente en relación con las marcas que le dejaron las experiencias vividas, especialmente las situaciones traumáticas (cuanto más traumáticas y menos formado este el yo en el momento de su vivencia, más alterado y con defensas más extremas quedará fijado el Yo.
7) Desrealización: La desrealización es una alteración de la percepción o de la experiencia del mundo exterior del individuo de forma que aquel se presenta como extraño o irreal.
8) Confusión de identidad: existe una alteración en la estructura psicológica del Yo que evita que se desarrollen las habilidades, necesidades y deseos de una persona.
9) Flashbacks: La analepsis (escena retrospectiva, flashback en inglés) es una técnica, utilizada tanto en el cine y la televisión como en la literatura, que altera la secuencia cronológica de la historia, conectando momentos distintos y trasladando la acción al pasado.
10) Alucinaciones auditivas: Una alucinación es una percepción que no corresponde a ningún estímulo físico externo. Sin embargo, la persona siente esa percepción como real. En este caso, sería que la persona escucha voces internas que le dan órdenes.
11) Alucinaciones visuales: es la misma alucinación que la anterior con la diferencia que esta es visual.
12) Sentimientos impuestos: los sinónimos suelen ser sentimientos hechos o sentimientos enajenados. Estas forman parte de las vivencias impuestas o enajenadas, constituyendo un síntoma de primer orden de la esquizofrenia de Kurt Schneider. Los pacientes sienten que sus sentimientos no son suyos, que le están siendo impuestos. Por ejemplo: “Yo me río, pero no soy yo la que ríe, son ellos que me hacen reír, yo ya no siento nada”.
13) Robo de pensamientos: La inserción y el robo del pensamiento significan que la persona afectada cree que sus pensamientos son introducidos o extraídos de dentro de su cabeza por un agente externo.

Es importante mencionar que la mayoría de los síntomas disociativos no se separa de la conciencia completamente. A veces suele ser una disociación parcial. Me parece que aún nos falta mucho por descubrir acerca del trastorno de identidad disociativa (TID) pero así como el Paul Dell, existen cientos de investigadores potenciales que siguen descubriendo nuevos criterios y síntomas de este trastorno de tal manera que al pasar los años conoceremos nuevas formas de abordar un Trastorno de identidad disociativo y así poder brindarles un mejor acompañamiento a los pacientes durante el proceso terapéutico.


Referencia: 
Laplanche, Jean; Pontalis, Jean-Bertrand (1996). “Diccionario de Psicoanálisis” Traducción Fernando Gimeno Cervantes. Barcelona: Paidós. pp. 173.
American Psychiatric Association (2004). “Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-IV-TR (Text Revision)”. American Psychiatric Association.
http://lengua.laguia2000.com/literatura/analepsis 
Fuente;  http://www.elpsicoasesor.com/2013/10/las-13-dimensiones-de-la-disociacion.html

Aprender Idiomas : Música (laguia2000.com)


Desde que los idiomas han cobrado un papel relevante en nuestras vidas porque nos resulta indispensable para desarrollar con fluidez actividades de la vida cotidiana tan, a priori sencillas, como comprar por internet, navegar por la red o manejar un menú de un reproductor de DVD, entra otras, todos queremos aprender a escribir, entender y hablar un idioma, sobretodo el inglés, pero más de uno se queda a mitad de camino y no termina lo que con tanta ilusión había empezado.
 
Pues bien, científicos de todo el mundo han intentado averiguar qué procesos mentales intervienen en el proceso de aprendizaje de un idioma y por lo tanto buscar la fórmula y métodos perfectos para conseguir dicha hazaña. De momento no hay ninguna solución concreta, pero un artículo publicado recientemente en la revista Cognition ha aportado un dato interesante y, desde mi punto de vista, útil y práctico que puede ayudar a que aprender un idioma no sea una tarea tan complicada y difícil de afrontar.

Al parecer, un famoso investigador de Francia llamado Daniel Schön ha conseguido demostrar que si una parcela del idioma como lo es el vocabulario se aprende a través de una canción, el cerebro la memoriza con mucha más facilidad y rapidez que si lo hace de la manera tradicional.

Esta conclusión tiene su explicación científica y es que, resulta que cuando un individuo está escuchando una canción, la parte del cerebro que entra en acción y se activa es exactamente la misma que cuando estamos intentando aprender un idioma, de ahí que esa relación no sea arbitraria.

Este científico realizó un experimento entre 26 sujetos y los resultados fueron fulminantes. En un primer momento se les enseñó a estos individuos un total de seis palabras inventadas pero raras de memorizar. Fueron las siguientes: Gimysy, Mimosi, Pogysi, Pymiso, Sipygy y Sysipi. Pues bien, el método de aprendizaje en esta ocasión consistía simplemente en escuchar esas palabras continuamente y sin interrupción durante siete minutos. Al terminar la grabación, los sujetos no recordaron correctamente ninguno de los vocablos. 

La segunda parte del experimento consistió en enseñar estas mismas seis palabras a otros 26 sujetos con las mismas características fisiológicas, pero en esta ocasión utilizando otro método para aprenderlas, una melodía de siete minutos que convertía a esa simple lista en una canción. Los resultados finales de esta parte del experimento concluyeron con más del 60% de aciertos frente al 0% de aciertos del método de aprendizaje de la primera parte del experimento.

Después de todo este generoso estudio, no dudes en volver a coger tus libros de inglés y desarrollar toda la creatividad que llevas dentro para adaptar melodías a las listas de vocabulario que quieras aprender, tú no tienes que hacer ningún esfuerzo, tu cerebro sabrá perfectamente lo que hay que hacer.

Locke y la libertad (laguia2000.com)

 
John Locke consideraba que el hombre, el ser humano, era dueño de sus capacidades. Todos seríamos, en ese sentido, iguales. En el estado de naturaleza que presenta —un estado previo al de la sociedad civil y que es una mezcla entre entidad real y lógica— los hombres se dedican, siguiendo la ley de Dios o natural —que en este sentido son la misma cosa—, a trabajar el campo con sus manos para poder alimentarse y vestirse, etc. Es el trabajo lo que genera propiedad y no pueden poseer más de lo que puedan consumir sin que se pudra o deteriore por no ser usado, porque eso va en contra de la ley anteriormente citada. Dios nos ha dado los recursos suficientes para mantener nuestra vida, lo que es un deber, no para que los echemos a perder. Debemos tomar lo que sea necesario sin perjudicar a los demás. Claro, esta es la norma que regía en ese estado de naturaleza, antes de que surgiera, por convención, el dinero. 
 
Por supuesto, gracias al dinero se puede acumular lo que se desee para cambiarlo por él, porque éste no caduca. Le hemos otorgado un valor tal que, aunque fluctúe, siempre tendrá alguno. De tal manera, que tras su invención la ley natural ya nos permite acumular, incluso dejando a los demás sin tierras que cultivar con sus propias manos. O, mejor dicho, hacerlo de tal manera que ese trabajo no genere propiedad. 

Resulta que gracias al dinero un terrateniente puede ceder una parcela de tierra por un tiempo a cambio de cierta cantidad económica para que otra persona la labre, pero teniendo que devolverle la propiedad de la tierra en cuanto acabe el contrato. O, también, trabajarla a cambio de un salario, sin que por ello su trabajo le permita creerse poseedor ni del más pequeño de los tomates cultivados. Naturalmente, hablamos del trabajo del campo, pero podríamos hacer lo mismo con las fábricas y el trabajado llevado en ellas por los obreros, lo que pasa que en el siglo XVII, que fue el siglo que le tocó vivir al filósofo inglés, no es que estuviera muy desarrollada (en absoluto) que digamos.

Claro, como cada persona es dueño de su propia capacidad (para trabajar, por supuesto) puede hacer lo que quiera con ella. Y alguien que sólo pueda lograr su sustento para seguir con vida —que, recordemos, es un deber hasta que el buen Señor decida llevarnos con Él— enajenando su capacidad, alquilándola por horas o para siempre, tendrá que hacerlo. 

Esto se puede entender que es una forma de perder la libertad, si es que entendemos ésta de la manera antedicha, pero no parecíale lo mismo al bueno de Locke. 

De lo dicho hasta aquí pueden surgir muchas preguntas, dudas y cuestiones, pero a mí me gustaría resaltar una sobre las demás: ¿De verdad podemos considerar acertadamente que somos dueños de nuestras capacidades, es decir, que no se las debemos a nada ni a nadie, y mucho menos a la sociedad, porque sólo pertenecen al yo? Y de ser esto mentira, ¿qué supondría? Es decir, si realmente lo que somos es una mezcla extraña entre los genes que debemos a nuestros progenitores, nuestra relación con el entorno, y cómo nos trata éste, la educación recibida y ciertos accidentes (entendiendo estos como sucesos puntuales inesperados), entonces, ¿cómo podríamos hablar de que nuestras capacidades nos pertenecen, de que, incluso, nos pertenecemos a nosotros mismos, sin más consideraciones?

Para prevenir derrames, el ejercicio supera a los medicamentos (BBC)

El ejercicio puede hacerle tanto bien a la salud como los medicamentos a personas con enfermedades del corazón, según reveló un estudio reciente.

El trabajo publicado en el British Medical Journal incluye cientos de ensayos realizados entre unos 340.000 pacientes para evaluar los méritos de ejercicio y de los medicamentos al prevenir la muerte.




La actividad física rivalizó con algunos medicamentos para el corazón y superó a la medicina para un derrame cerebral.
 os hallazgos sugieren que el ejercicio debe añadirse a las recetas médicas, opinan los investigadores.

Sin embargo, los expertos destacaron que los pacientes no deben deshacerse de sus medicamentos para sustituirlos por el ejercicio, sino que deben utilizar ambos al mismo tiempo.

Más recetas


Actualmente, muy pocos adultos hacen suficiente ejercicio. Sólo un tercio de las personas en Reino Unido llevan a cabo por lo menos 2,5 horas de actividad de intensidad moderada a la semana (como montar en bicicleta o caminar velozmente), tal y como viene recomendado.

Por el contrario, la tasa de medicamentos recetados sigue aumentando.

En promedio, se dieron 17,7 recetas por cada persona en Reino Unido en 2010, en comparación a 11,2 en 2000.

Para el estudio, los científicos de la London School of Economics, del Instituto de Salud de la Escuela de Medicina de Harvard y de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford escrutaron la literatura médica para encontrar cualquier investigación que comparara el ejercicio con las píldoras como terapia.

Beneficios del ejercicio en la salud

  • Puede reducir el riesgo de enfermedades graves, como enfermedades del corazón, derrame cerebral, diabetes y cáncer hasta en 50%
  • Puede reducir el riesgo de muerte prematura en un 30%
  • Puede incrementar la autoestima, el humor, la calidad del sueño y la energía, así como mantener el peso
  • La actividad moderada, como montar en bicicleta o caminar rápido, le da entrenamiento al corazón y los pulmones
Fuente: Sistema Nacional de Salud británico

Encontraron 305 ensayos que incluyeron en su análisis. Estos ensayos analizaron condiciones como enfermedad cardíaca existente, rehabilitación del derrame cerebral, insuficiencia cardiaca y la prediabetes.

Cuando se estudiaron los datos en su conjunto, hallaron que el ejercicio y los medicamentos fueron comparables en términos de tasas de mortalidad.

Pero hay dos excepciones.

En términos de esperanza de vida, los medicamentos llamados diuréticos fueron los claros ganadores para los pacientes con insuficiencia cardiaca, mientras que el ejercicio era mejor para los pacientes con derrame cerebral.

Amy Thompson, enfermera de la Fundación Británica del Corazón, dijo que a pesar de que una vida activa trae muchos beneficios para la salud, no hay suficiente evidencia para sacar conclusiones firmes sobre el mérito de ejercicio por encima y más allá de las drogas.
"Los medicamentos son una parte muy importante del tratamiento de muchas enfermedades del corazón y la gente a la que se prescriben medicamentos debe seguir tomando sus medicinas vitales. Si tiene una enfermedad del corazón o le han dicho que está en alto riesgo de enfermedad cardiaca, hable con su médico sobre el papel que puede desempeñar el ejercicio en su tratamiento”.

Peter Coleman, de la Asociación de Derrame Cerebral asegura que el ejercicio junto a las medicinas juega un papel vital que merece más investigación. 

"Nos gustaría ver más investigaciones sobre los beneficios a largo plazo del ejercicio para pacientes con accidente cerebrovascular", dijo.

"Al tomar medidas importantes, como el ejercicio regular, una dieta balanceada y dejar de fumar, las personas pueden reducir significativamente el riesgo de accidente cerebrovascular".

"La actividad física moderada, por ejemplo, puede reducir el riesgo de accidente cerebrovascular hasta en 27%". 

¿Y si la adolescencia se prolonga hasta los 25 años? (BBC)


Según las nuevas indicaciones que reciben los psicólogos en el Reino Unido, la adolescencia ahora dura hasta los 25 años de edad, para efectos de determinar la manera de administrar tratamientos a los jóvenes.

"La idea de que de repente a los 18 años eres un adulto simplemente no acaba de cuadrar", dice la psicóloga infantil Laverne Antrobus, que trabaja en la Clínica Tavistock de Londres.
"Mi experiencia con los jóvenes es que todavía necesitan una cantidad bastante considerable de apoyo y de ayuda más allá de esa edad", argumenta.

Antrobus cree que a menudo queremos que los jóvenes logren hitos muy rápidamente, pero que ahora "nos estamos volviendo mucho más conscientes y apreciamos el desarrollo más allá [de los 18 años] y creo que es una muy buena iniciativa".

Las nuevas directrices buscan evitar que los jóvenes no queden desamparados por el sistema de salud y educación cuando cumplen 18 años. El cambio llega con la evolución de nuestra comprensión de la madurez emocional, el desarrollo hormonal y particularmente la actividad cerebral.

Tres etapas

 Las tres etapas de la adolescencia son:

  • adolescencia temprana - de 12 a 14 años,
  • adolescencia media - de 15 a 17 años,
  • adolescencia tardía - a partir de los 18 años.
La neurociencia ha demostrado que el desarrollo cognitivo de los jóvenes continúa más allá de los 18 años en esta etapa posterior y que su madurez emocional, imagen personal y el propio juicio se verán afectados hasta que la corteza prefrontal del cerebro se desarrolle completamente.

Entonces, ¿son los 25 los nuevos 18?

"Junto con el desarrollo del cerebro, la actividad hormonal también continúa hasta bien entrados los 20 años", asegura Antrobus.

Y añade: "Encuentro jóvenes de 16 a 18 años, en los cuales la actividad hormonal es tan grande que imaginar que se calmará al cumplir 18 es, realmente, un error", sentencia Antrobus.

Para Laverne Antrobus, algunos adolescentes pueden querer quedarse más tiempo con sus familias, ya que necesitan más apoyo durante estos años de formación, y que es importante que los padres se den cuenta de que no todos los jóvenes se desarrollan al mismo ritmo.

Pero, ¿existe algún peligro de que pudiéramos estar criando a jóvenes que se resisten a dejar la adolescencia?

Infantilización

Sarah Helps, ‎psicóloga consultora clínica

Solíamos pensar que el cerebro estaba totalmente desarrollado en la adolescencia temprana y ahora nos damos cuenta de que el cerebro no detiene su desarrollo hasta mediados de los 20 años o incluso los 30. Hay mucha más información y pruebas de que en realidad el desarrollo del cerebro en varias formas continúa durante toda la vida.

A lo largo de la adolescencia, la forma en que se procesa la información está cambiando drásticamente, y lo que han mostrado nuevas técnicas de exploración nos ha permitido demostrar lo que son los cambios neurológicos.

Esto es particularmente importante en términos de razonamiento social, planificación, y comprensión de la solución de un problema. Así que el cerebro se reorganiza a sí mismo, lo que a su vez significa que las diferentes estrategias de pensamiento se utilizan según el cerebro se asemeja más a un cerebro adulto.

La corteza prefrontal es el área clave que experimenta los cambios más interesantes en la adolescencia, así que si haces estudios de resonancia magnética funcional con niños, adolescentes y adultos, se aprecian diferencias en la forma en que procesan la información. 


Frank Furedi, profesor de sociología de la Universidad de Kent en Inglaterra, dice que hemos infantilizado a los jóvenes y esto ha dado lugar a un número creciente de hombres y mujeres jóvenes que se acercan a los 30 años y aún viven en el hogar familiar.

"A menudo se ha reivindicado que es por razones económicas, pero en realidad ese no es el motivo", dice Furedi. "Hay una pérdida de la aspiración a la independencia y salir adelante por propia cuenta. Cuando yo estaba en la universidad, habría sido una 'muerte social' que se le viera a uno con sus padres, mientras que ahora es lo normal", cuenta.

"Este tipo de cambio cultural significa básicamente que la adolescencia se extiende hasta más allá de los 20 años y creo que la psicología, de forma inadvertida, refuerza ese tipo de pasividad, impotencia y falta de madurez y lo normaliza".

Furedi añade que esta cultura infantilizada ha intensificado la sensación de "dependencia pasiva", que puede dar lugar a dificultades en las relaciones entre adultos maduros.

"Hay un número creciente de adultos que ven películas infantiles en el cine", dice Furedi. "Si nos fijamos en los canales de televisión dirigidos a menores en Estados Unidos, el 25% de los espectadores son adultos en lugar de niños".

Dejar el nido

Furedi no cree que el mundo moderno sea mucho más difícil para los jóvenes.

"Creo que, no es que el mundo se haya vuelto más cruel, sino que retenemos a nuestros hijos desde una edad muy temprana. Cuando tienen 11 ó 12 años no los dejamos salir solos y cuando tienen 14 ó 15 años los aislamos de las experiencias de la vida real. Además, tratamos a los estudiantes universitarios como solíamos tratar a los escolares, por lo que creo que es ese tipo de efecto acumulativo de infantilización el responsable de esto".
Pero, ¿deben los padres alentar a los adolescentes a contruir su propio camino en el mundo?

La serie de televisión "Girls" (chicas) cuyo personaje principal, Hannah Horvath, lucha cada día con las contradicciones de la edad adulta, ha capturado el espíritu del momento.
Los padres de Hannah cortaron su financiación y de repente debe vivir por su cuenta y lidiar con sus "20 años", cometiendo sus propios errores.

Las protagonistas de la serie Girls
¿Deben los adolescentes buscarse la vida por su cuenta como ocurre en la serie Girls?

Uno de los tradicionales ritos de paso a la edad adulta siempre fue salir de casa, pero la experta en propiedad raíz Sarah Beeny dice que los adolescentes no tienen que salir de la casa de los padres con el fin de aprender a ser independientes y hay enormes ventajas de que varias generaciones convivan juntas.

"La solución para no tener inútiles de 25 (e incluso) 30 años viviendo en casa no está en echarlos, sino en que ellos laven su propia ropa, ayuden a pagar la renta, las facturas, asuman la responsabilidad de la limpieza de su habitación...", dice Beeny.

Pero, ¿existen los adultos?

Con la adolescencia tomando mucho más tiempo del que pensábamos, ¿cómo vamos a saber cuándo realmente llegamos a la edad adulta?

Para Antrobus ocurre cuando la independencia "se siente como algo que se quiere y se puede adquirir".
Pero para los adolescentes eternos, tal vez la definición de Beeny es la apropiada.
"Para mí", dice, "la edad adulta' se está dando cuenta de que no existen los adultos como tal y que todos los demás estamos improvisando", dice Beeny.


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